miércoles, 13 de agosto de 2014

DODGE PRESENTA EL CHARGER HELLCAT 2015

Con 707 hp, dicen que es el sedán de producción más rápido del mundo.


Si Dodge nos sorprendió hace menos de un mes con el Challenger Hellcat de 707 hp, destinado a desviar la atención del nuevo Ford Mustang y el Chevrolet Camaro ZL1, ahora lo vuelve a hacer al mostrar el Charger Hellcat, con el mismo motor y potencia.

La potencia viene gracias al motor Hemi 6.2 V8 supercargado, de 707 hp y 880 Nm de torque, conectado a una transmisión de 8 marchas automática, preparada para manejar todo el torque del motor, y tracción a las 4 ruedas. Sin embargo, su peso de más de 2 toneladas y su distribución de 54:46 no le permitirán moverse en la pista mejor que un deportivo más chico pero más liviano.

Sus credenciales para asumir el título al sedán más rápido son: 0-100 km/h en 3.7 segundos, 400 metros desde 0 en 11 segundos, una velocidad final de  328 km/h, y una carrera de 0-160 km/h-0 en casi 13 segundos.

Al igual que el Challenger cuenta con dos llaves, siendo una para el uso normal, con una potencia limitada a los 500 hp, siendo necesarias las 2 llaves al mismo tiempo para usar toda la potencia del motor. También tiene un "modo valet", que sirve cuando se entrega a quienes estacionan autos en lugares lujosos o eventos, cuando se lleva al taller, o cuando se lo pasas a tus hijos o prestas a desconocidos. Esto limita las revoluciones a un máximo de 4000 rpm, desactiva el control de marchas al volante, y cambia las marchas antes de lo normal, todo esto para evitar el "abuso" de parte de desconocidos.

Las ventas del Charger Hellcat comenzarán durante el principio del 2015, a un precio probable de unos 60 mil dólares. Según Carscoops, será una producción limitada a las 1200 unidades.
















jueves, 7 de agosto de 2014

Anonymous inicia un ataque de bloqueo web a Israel


El grupo de activistas en internet está atacando las webs y servicios del gobierno Israelí.

En un conflicto como el de Israel y Palestina, siempre se tiende a ser partidario de un bando. Esta es una guerra y como en todas las guerras, hay muertos. Demasiados muertos. No importan la nacionalidad, son personas.

En las guerras también se hace muy importante el uso de la propaganda. La propaganda siempre llega desde ambos lados del conflicto, desde medios y prensa, sitios web o redes sociales como hemos visto en el caso de Israel.

Durante años se ha jugado con el término "cyberguerra". Muchas explicaciones se han dado sobre este término, desde que las guerras del futuro serán informáticas intentando dejar sin funcionamiento servicios de un país, hasta incluso ataques directos a las infraestructuras de un país usando sus propias redes, con virus o troyanos. Ahora mismo se está librando una guerra en internet con Anonymous. Su víctima es Israel, por lo menos las webs oficiales del gobierno de Israel.

Anónimos haciendo lo que Anonymous sabe hacer
Cuando hablamos de Anonymous estamos hablando en realidad de un grupo de personas "indefinidas". No les pongas cara, tampoco les pongas en un bando o en otro. Al nunca saberse quién está detrás de "un grupo Anonymous", nunca sabrás si en realidad quien está detrás tiene otro interés más que el de la justicia universal.

Desde la cuenta de @AnonymousGlobo se están informando de como este grupo está atacando muchas de las webs oficiales de Israel.

Anonymous lleva una semana atacando estos sitios y a la hora de escribir este artículo, la mayoría de estos sitios están inaccesibles. Incluso se atacó servicios de búsqueda de trabajo como Zarem filtrando 70.000 usuarios registrados incluyendo nombres, apellidos, teléfonos, cuentas de correo y fotografías.

Que este grupo de Anonymous esté tomando parte en una guerra, es ante todo una forma de desvirtuar lo que en un inicio representaba este grupo. Como decía antes no se puede categorizar a Anonymous como una organización pro-palestina porque el funcionamiento de la propia organización está descentralizada, imposible decir que todos sus activistas están a favor, o en contra de una actividad.
Pero los ataques de denegación de servicio (DDoS) se han convertido en un arma, un peligroso arma que mucho usan para protestar. ¿En la era de internet un ataque de este tipo se puede considerar un ataque directo? ¿Solo porque sean webs no deberían tener el mismo valor que algo tangible?